29 abril 2008

Piratas y Corsarios

En estos días frecuentan en los artículos de opinión en la prensa española las referencias a los piratas, debido al secuestro del atunero español Playa de Bakio y anteriormente de un velero francés por parte de "piratas" somalíes para cobrar recompensas por su liberación.

Pues bien, hoy aparece en Granada Hoy (perdón por la redundancia) un artículo firmado por Alejandro V. García , en el que se pregunta qué es un pirata, y en uno de los párrafos dice:

"¡Entre los piratas que biografió Daniel Defoe y los que cuantifica la Sociedad General de Autores hay una distancia cualitativa y, por supuesto, cuantitativa insalvable! Un abuso terminológico que nos sitúa a los españoles en mitad de una singular paradoja: en un país sin apenas tradiciones piratas, pero en el que se conjuga en nombre de cientos de miles de internautas el verbo piratear, no tenemos claro qué es un auténtico bucanero o un corsario".

Alejandro Víctor habla aquí de los piratas de las novelas de aventuras y los piratas de los que habla la SGAE como las acepciones más utilizadas en nuestro país.

Curiosamente termina el párrafo diciendo que
"no tenemos claro qué es un auténtico bucanero o un corsario", y ahí es donde vamos, ¡qué es un corsario! Pues bien, según Wikipedia, por corsario se entiende que "era el nombre que se concedía a los navegantes que, en virtud del permiso concedido por un gobierno en una carta de marca o patente de corso, capturaban y saqueaban el tráfico mercante de las naciones enemigas de ese gobierno".

Precisamente este es el término que mejor define a la SGAE. Una sociedad con una patente de corso para saquear los bolsillos de todos los ciudadanos que adquieren consumibles o aparatos capaces de almacenar información, sea cual sea el uso que hagan de ellos.

¿Quién es más pirata?, ¿quién nos rescatará de ella?, y sobre todo, ¿cuál será el precio del rescate?